Manifiesto del PCE para el 1º de mayo

El 1 de Mayo, día internacional de la fiesta del trabajo, viene marcado por una situación límite de emergencia social, consecuencia de la aplicación de los recortes aplicados por un Gobierno al servicio de los intereses de los poderes económicos, las grandes fortunas, la banca y las corporaciones multinacionales, élites que son los responsables de la crisis y la corrupción.

la aplicación de la política de recortes está causando sufrimiento, pobreza e incluso muertes y todo esto para que la banca y los poderes económicos sigan teniendo grandes beneficios, a costa del 90% de la población.

Que la crisis subsiste inhumanamente entre la clase trabajadora y los más desfavorecidos en nuestro país, nadie lo oculta ya. Inclusive los cantos de sirena de los distintos ministros del PP, intentándonos hacernos creer que ya estamos saliendo de la crisis, no hace más que volverse en contra de sus falsos pregoneros.

Desde primero de Enero de 2015, la bolsa ha subido un 15%, mientras que los salarios han perdido un 7%, los desahucios siguen en aumento, la diferencia en el salario hora de los trabajadores/as de nuestro país con los europeos sigue aumentando (22€ de media en Europa, 15€ en España), la discriminación salarial por géneros sigue discriminando a la mujer, la brecha salarial aumenta (el salario de las mujeres supone el 77,5% del de los hombres) y el 73% de los contratos a tiempo parcial tienen cara de mujer, con la discriminación laboral indirecta que conllevan; son algunos de los elementos que se sitúan en la balanza para demostrar rotundamente a quien ha beneficiado las políticas neoliberales de la Unión Europea (UE), Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
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La reforma de la negociación colectiva auspiciada por el bipartidismo, pretende anular la capacidad colectiva de la clase trabajadora para reclamar sus derechos y anular la fuerza de los sindicatos de clase para representarnos frente a las patronales.

Sin embargo, no contento con su tremendo fracaso, insisten en sus políticas de empobrecimiento de los trabajadores y las trabajadoras, el último ingenio, por ahora si no lo paramos, es la firma del tratado de libre comercio con los Estados Unidos (TTIP), por la que los derechos de los trabajadores/as europeos y las posibilidades de las pequeñas empresas y autónomos, de subsistir, se van directamente por el sumidero, con el único objetivo de beneficiar a las grandes corporaciones financieras e industriales. El capitalismo necesita esquilmar aún más a los ciudadanos para seguir manteniendo sus beneficios.

Analizando las décadas perdidas en América Latina por la aplicación de estas políticas en los años 70 y 80, se constata que si se mantienen los recortes sociales en nuestro país, recuperar el bienestar social existente en 2008, nos podría costar 25 años, con lo que perderíamos dos generaciones completas para beneficio de unos pocos.

Las falsas alternativas que el PP ofrece a la generación más preparada en nuestro país, es la emigración (para trabajar 12 horas por 600€ en los países del centro y norte de Europa), por cierto para trabajar en los puestos que no quiere nadie al igual que en los años 60, o una estafadora imagen de que desde el Gobierno se apoyan las ideas y los emprendimientos empresariales; estafadora porque al mantener una legislación que solo apoya a las grandes empresas y fortunas, tiene como efecto que a pesar del inmenso esfuerzo que significa montar una pequeña empresa, más del 90% cierran en los dos primeros años, por falta de apoyo real de las instituciones gobernadas por la derecha.

En lo internacional, todo aquello que el PCE denunciaba que iba a pasar por la estrategia de EEUU y la derecha Europea (armando inclusive a aquellos que hoy consideran terroristas) en Libia, Siria, en particular y en el conjunto de los países árabes en general, es exactamente lo que está ocurriendo, con un profundo coste en vidas humanas y crisis humanitarias (pero claro había que justificar las inversiones en la Industria de guerra).

La política internacional del Gobierno del PP, roza lo patético, si no fuera porque, de por medio, se han perdido vidas. Es terriblemente triste e irritante, ver al ministro de defensa justificar a Israel en el asesinato de un soldado de nuestro país, el silencio ante el Gobierno Marroquí, la no reclamación ante el ejército Estadounidense de los crímenes de lesa humanidad, el silencio del genocidio del Pueblo Palestino y la falta de cumplimiento de las resoluciones de la ONU para con el pueblo Saharaui.

Pero el PCE no se va a rendir ante la injusticia, tenemos alternativas económicas, sociales y laborales concretas, que hemos ido construyendo mediante el debate y el estudio. No nos quedamos en los titulares mediáticos, sabemos que la profundidad del análisis nos lleva a la conclusión de que el génesis del problema está en el Capitalismo y sus estrategias de acumulación de riquezas.

Debemos romper el reforzamiento que ha tenido la patronal, gracias a la estrategia de reformas tanto del PP, como en su tiempo del PSOE y que vemos como se concreta en la intransigencia de negociación para la adecuación de los salarios. Esta intransigencia solo se rompe con movilización, abandonando esa paz social que algunas organizaciones y partidos pretenden implantar.

A pesar de la ley mordaza, seguimos en la calle, con las marchas las movilizaciones convocadas por los sindicatos y comités de empresa, apoyando a las empresas de economía social y autónomos, con propuestas reales sobre su viabilidad y combatiendo las políticas que solo benefician a las grandes empresas. Sigue habiendo movilizaciones pero debemos construir un PCE fuerte capaz de aglutinar estas en una movilización única.

El 1 de Mayo, en las calles, en los centros de trabajo, tenemos que seguir insistiendo en ese clamor popular de rechazo a las políticas de austericidio y que este clamor popular sea el inicia de la preparación de una Huelga General contra los recortes.

El PCE, sabe qué medidas aplicar en el gobierno de la política, para mejorar las condiciones de los trabajadores y trabajadoras.

Existen otras vías económicas y sociolaborales posible y por ella seguimos luchando.

No nos callarán. No nos rendimos.
¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO!
¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!