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Marcelino Camacho

l 29 de Octubre hace 5 años que nos dejó el compañero Marcelino Camacho, que además de ser una figura clave del movimiento obrero español y en especial de CCOO, perteneció al sector crítico hasta su muerte.

Cuando se vuelven a repetir los homenajes a su persona, lo que nos llena de alegría y satisfacción, es bueno recordar, para que no se olvide la historia, lo ocurrido en el 6º Congreso de la Confederación Sindical de CCOO en el año 1996, donde se le defenestró como Presidente de la Confederación y marginó de todo acto, hasta casi su muerte, sin que hasta ahora nadie de las personas que protagonizaron aquellos hechos hayan tenido atisbo de autocrítica, cuestión pendiente y que se merece una figura como Marcelino.

El reportaje de Informe Semanal de esa fecha así como la Carta que Marcelino dirige a los y las afiliadas de CCOO son documentos que merecen la pena recordar.

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MARCELINO CAMACHO
CARTA A LOS AFILIADOS Y AFILIADAS DE CC.OO.
Queridos compañeros y compañeras;
Durante los días 17 al 20 de enero habréis seguido los acontecimientos del
VI Congreso de nuestras Comisiones Obreras, que han conducido a mi cese como Presidente de la Confederación, promovido por la corriente oficialista de Antonio Gutiérrez. Me hubiera gustado que esta cuestión se hubiera planteado abiertamente ante todos vosotros y vosotras, y que se hubiera propuesto, por ejemplo, la eliminación de la figura de la Presidencia de CC.OO. en los Estatutos, ya que, según han dicho después algunos, no tiene sentido en el sindicato y yo, por manifestar libremente mis opiniones, no puedo ocuparla. En vez de ello, se ha impedido que podáis opinar y se han utilizado otros procedimientos para lograr mi cese, que nada tienen que ver con los principios y métodos originales de CC.OO.
Os agradezco, antes de seguir adelante, los miles de cartas y telegramas de solidaridad y apoyo que estoy recibiendo estos días. Pero no me dirijo a todos vosotros y vosotras para hablaros de mí, para quejarme por una decisión que considero injusta, sino para trasladaros algunas preocupaciones que tengo sobre el futuro del movimiento obrero y de CC.OO.
Se ha querido presentar nuestro Congreso, interesadamente, como una pugna entre concepciones anticuadas y modernas del sindicalismo, atribuidas por la prensa al “sector crítico” y la corriente oficialista respectivamente. Nada más superficial y alejado de la realidad, salvo que la resignación, la pasividad y el sosiego ante las agresiones del capital, el Gobierno y las patronales, en el terreno de la política sindical, y la exclusión de los discrepantes, la burocratización en las estructuras del sindicato y la regresión en la democracia interna, se consideren ejemplo de un sindicalismo “avanzado”. Desde mi punto de vista, la corriente oficialista está cayendo en concepciones caducas del sindicalismo que son, precisamente, las que el nacimiento de cc.oo. como sindicato quería superar. Nuestro sindicalismo de nuevo tipo y su mejora día a día ha de hacerse sobre la base de la profundización en nuestras señas de identidad, no sobre el olvido de las mismas que sólo conduce a modelos que han demostrado su incapacidad para responder a los nuevos retos del movimiento sindical.
Pero, lejos de avanzar en esa línea, la primera decisión de la nueva Comisión Ejecutiva Confedera!, repartiendo todas las secretarías entre los doce miembros oficialistas de la Ejecutiva y marginando a los otros 7, que representan el 36,8% de la misma, elegidos en la lista de los críticos, deja bien claro que Antonio Gutiérrez quiere continuar marchando por el camino de la exclusión, propiciando un retroceso en el modelo participativo y democrático de cc.oo.
Es natural que la marcha del sindicato, sobre todo las prácticas antidemocráticas y excluyentes, provoquen indignación y rechazo, pero he de deciros que me preocupa el contenido de algunas de las cartas que he recibido, en las que predomina el desánimo y la sensación de que nada puede hacerse. En el mismo momento de finalizar el Congreso declaraba yo a la prensa que ni me domaron ni me doblaron antes, que tampoco me domesticarán ahora y aunque “quieran echarme al monte, no me iré”. Os pido a todos y todas que hagáis lo propio, que no os vayáis ni al monte ni a ningún otro lugar. Los que queremos unas CC.OO. fuertes, reivindicativas y democráticas, tenemos también alternativas rigurosas a los nuevos problemas del movimiento obrero y propuestas para profundizar en el modelo sindical participativo y democrático que siempre ha caracterizado a nuestro sindicato. Somos muchos los compañeros y compañeras que no vamos a reaccionar de forma emotiva y precipitada,. Sino que, por el contrario, seguiremos aportando nuestra militancia, nuestras opiniones, críticas y alternativas para seguir luchando en defensa de la clase obrera, por unas CC.OO. que no confundan la “modernidad” con la desmovilización y la resignación ante los ataques del neoliberalismo, que apuesten por la renovación permanente sobte.la base de la profundización en sus propios principios y el desarrollo y extensión permanentes de nuestro modelo sindical participativo y democrático.
Pese a los intentos de la corriente oficialista, el apoyo del Congreso a las alternativas y principios que he descrito brevemente ha sido muy importante, y lo es mucho más en la base del sindicato. Entre todos y todas, con la afiliación y la militancia activa, vamos a luchar por las cc.oo. que deseamos los trabajadores y trabajadoras de nuestro país necesitan.

¡VIVAN LAS COMISIONES OBRERAS!

Marcelino Camacho Abad
Afiliado de CC.OO. con el carnet n° 1

http://www.rtve.es/…/marcelino-1996mov-codecmaster-…/913019/